Antes de matricularme en psicología empecé a estudiar programación de aplicaciones informáticas. En el momento en que me di cuenta de que no sería capaz de pasarme mi vida profesional picando código en silencio lo dejé, necesitaba contacto humano. Parece que fue una buena decisión, pero el gusto por la informática no me abandonó nunca.
Con el tiempo entendí que donde se cruzan lo tecnológico y lo humano es en la comunicación digital, el marketing digital, la web 2.0 o como lo quieras llamar. Va más allá de la venta, se trata de conectar personas que buscan cómo resolver necesidades a través de internet.
Mis primeras experiencias fueron en proyectos propios, o aquellos en los que participaba. Luego unos conocidos me pidieron que les echara un cable con la presencia online de su empresa. Al poco una asociación me contrató para gestionarle su comunicación digital, así que me puse seria y me formé más en profundidad.
Y así poco a poco, lo que empezó siendo hobbie, luego una habilidad estratégica, se acabó convirtiendo en una profesión y cuando me quise dar cuenta estaba llevando varias entidades importantes y me había posicionado en mi sector como experta en comunicación digital. Si llego a tener un plan no me hubiera salido tan bien.
Hoy en día estoy más centrada en la psicología, pero de vez en cuando ayudo a terapeutas o entidades a tomar decisiones sobre su presencia online, diseño planes de comunicación digital para Congresos, Jornadas, etc. También he impartido formación sobre esto dentro y fuera de Macroscopio.
Si quieres darle un empujón a tu proyecto con la ayuda de Internet, puedes contactarme y vemos disponibilidad y presupuesto.